¿El envase debe llevar etiqueta, código QR o las dos?
El código sale casi gratis porque el envase se va a imprimir de todos modos, y la etiqueta cuesta céntimos en cada unidad producida. A volumen de envase esa diferencia decide casi todo el debate, así que una etiqueta necesita un motivo que un código impreso no pueda cubrir.
Aquí las cuentas son distintas
En casi cualquier superficie, añadir un código impreso significa imprimir algo. En un envase la impresión ya está ocurriendo, así que el código es un elemento de diseño y no un coste.
Un chip es un componente físico que se aplica a cada unidad. A unos miles de unidades eso se nota, y a un millón es una línea del coste de producto.
Esa asimetría no existe en una tarjeta de visita ni en el borde de un estante, y por eso los argumentos importados de esos contextos despistan aquí.
Así que la pregunta no es cuál es mejor en general. Es qué hace una etiqueta que justifique un coste por unidad que el código no lleva.
Qué aporta la etiqueta
La ausencia de línea de visión, así que el chip puede ir dentro de la caja, bajo una etiqueta impresa o detrás de una funda, y el envase queda limpio.
Un gesto que funciona con el producto en la mano, con poca luz, sin encuadrar una cámara con una sola mano mientras sostienes algo.
La supervivencia, porque un chip bajo una superficie sigue funcionando cuando lo impreso está rayado, mojado o tapado por una etiqueta de precio.
Y una identidad por unidad, donde un chip que refleja su propio identificador da a cada envase una dirección distinta con una sola escritura idéntica.
Por qué las dos es lo habitual
El código se ve y la etiqueta no. Un envase que solo lleva chip no le da al cliente ninguna señal de que hay algo ahí, y esa es la primera razón de que las etiquetas en envases no se usen.
El código también sirve a todo aquel cuyo teléfono no vaya a leer nada, que es una minoría real y que no puedes identificar de antemano.
Así que el arreglo práctico es un código impreso y una instrucción impresa, con el chip sirviendo a quien le resulte más fácil acercar el teléfono.
Lo impreso hace entonces el anuncio, que es el trabajo que el chip no puede hacer.
Decidir para una tirada
Calcula el coste del chip sobre la tirada entera y no por envase, y ponlo al lado de lo que se espera que consiga.
Pregúntate si algo de tu envase deja ciega a una cámara: una botella curva, una película reflectante, un envase que se manipula en un armario a oscuras.
Pregúntate si importa la identidad por unidad, porque esa es la capacidad que no tiene equivalente impreso a este precio.
Y haz una tirada pequeña con las dos antes de comprometerte, porque cuál usa la gente en realidad es una pregunta que responden tus clientes y no tu equipo.
Preguntas frecuentes
¿Un código QR sale más barato en un envase?
Bastante, porque el envase se imprime de todos modos. Un chip es un componente añadido a cada unidad producida.
¿El chip puede ir escondido dentro del envase?
Sí, porque no necesita línea de visión. Es una de sus ventajas reales y te cuesta la visibilidad que tiene un código impreso.
¿Necesito las dos cosas?
Normalmente sí. Lo impreso anuncia que hay algo ahí, cosa que el chip no puede hacer, y sirve a quien tenga un teléfono que no vaya a leerlo.
¿Qué justifica el coste por unidad?
La ausencia de línea de visión, sobrevivir a un envase rayado, un gesto con una mano, o una identidad distinta en cada unidad. La novedad no.