¿Puede un imán borrar una etiqueta NFC?
No. Una etiqueta guarda sus datos en memoria electrónica y no como un patrón magnético, así que un imán no tiene sobre qué actuar. La creencia viene de las tarjetas de banda magnética, que sí son vulnerables. El imán de un soporte de teléfono es un problema por una razón completamente distinta.
Por qué un imán no puede borrarla
Una etiqueta NFC guarda sus datos como carga eléctrica atrapada en celdas de memoria. Un campo magnético estático no mueve una carga ya almacenada, así que un imán colocado sobre una etiqueta no hace absolutamente nada.
Tampoco hay nada mecánico que perturbar. Ninguna pieza móvil, ningún material magnético de almacenamiento, ningún cabezal de lectura que pueda salirse de la pista.
Puedes dejar una etiqueta sobre un imán potente todo el tiempo que quieras y leerla después. No es una cuestión de grado, es que el mecanismo que uno imagina no existe en este componente.
De dónde viene la creencia
De las tarjetas de banda magnética, donde es completamente cierta. Una banda guarda datos como partículas magnetizadas, y un imán suficientemente fuerte las reordena y destruye la grabación.
Esa vulnerabilidad fue conocimiento común durante décadas, y se trasladó por asociación a cualquier objeto con forma de tarjeta. Cuando las tarjetas sin contacto sustituyeron a las de banda, la precaución vino con ellas, aunque el mecanismo de almacenamiento había cambiado por completo.
Las tarjetas con banda y chip mantienen viva la creencia, porque la banda sí puede borrarse con un imán mientras el chip queda intacto. La tarjeta falla en unos terminales y funciona en otros, y quien la lleva concluye que el imán ha dañado la tarjeta.
El problema real de los soportes magnéticos
Los soportes magnéticos de coche causan fallos de NFC, sin parar, y no por el magnetismo.
Esos soportes exigen una placa de acero, pegada dentro de la funda o sobre el teléfono. Esa placa es un conductor justo encima de la antena NFC, y la desafina igual que lo haría cualquier superficie metálica. Quita la placa y todo vuelve a funcionar, mientras el imán sigue en el soporte.
Esa distinción cuenta en la práctica. Quien culpa al imán busca un soporte no magnético y conserva la placa. Quien culpa a la placa la desplaza lejos de la antena y resuelve el problema.
Una distinción que merece retenerse
El NFC sí usa un campo magnético, lo que hace comprensible la confusión. Ahora bien, usa un campo variable a 13,56 MHz para transferir energía, y eso es otra cosa que un campo estático que sostiene una grabación.
Un imán permanente genera un campo estático. No transfiere energía, no lleva información y no actúa en modo alguno sobre la memoria de la etiqueta. La única vía por la que un imán participa en un fallo de NFC es estando pegado a un trozo de metal.
Preguntas frecuentes
¿Puede un imán dañar mi tarjeta bancaria sin contacto?
El chip no. Si la tarjeta lleva además una banda magnética, un imán potente puede borrarla, lo que provoca errores en los terminales que recurren al deslizado. La función sin contacto queda intacta.
¿Es inofensiva para el NFC una funda magnética?
Los imanes son inofensivos, la placa de acero que atraen no lo es. Si la placa queda sobre la antena, fallan por igual la lectura y el pago, y el remedio consiste en desplazarla o retirarla.
¿Puede un imán dañar el propio teléfono?
Los teléfonos actuales toleran los imanes corrientes, y algunos los usan a propósito para sujetar accesorios. Los imanes muy potentes pueden afectar a la calibración de la brújula, lo que no tiene nada que ver con el NFC.
¿Y el control del aeropuerto o una resonancia magnética?
Los escáneres de aeropuerto no borran etiquetas NFC. Un entorno de resonancia magnética implica campos extraordinariamente intensos y gradientes que varían muy rápido, y llevar un objeto ahí lo decide el centro y no una regla general.