¿Puede el móvil sustituir a la credencial de acceso?
Donde el sistema de acceso se haya construido para ello, y solo ahí. Deciden los lectores y no los teléfonos, así que la pregunta es para tu integrador y no para Apple ni para Google. Y una batería agotada se convierte en una puerta que alguien no puede abrir, cosa que el plástico nunca hizo.
Deciden los lectores
Un teléfono puede comportarse como una tarjeta. Que tu puerta acepte lo que presenta es una propiedad del lector y del sistema que tiene detrás.
Un sistema diseñado para credenciales en el móvil tendrá lectores que las esperen, un proceso de alta, y una forma de emitir y de revocar.
Un sistema instalado hace años no lo tendrá, y ninguna capacidad del teléfono cambia eso. Adaptarlo suele significar cambiar los lectores, que es el coste real del proyecto.
Así que la primera pregunta no es qué pueden hacer los teléfonos. Es qué comprueban tus lectores y si el fabricante admite credenciales en el móvil siquiera.
Qué permite cada plataforma
Android expone la emulación de tarjeta a las aplicaciones directamente, lo que hace posibles las credenciales en el móvil para un sistema que las implemente.
iOS gobierna qué credenciales se pueden emular mediante acuerdos con el operador en vez de dejarlo abierto a las aplicaciones, y por eso algunos sistemas admiten iPhone y otros aparentemente iguales no.
Esa asimetría decide la viabilidad para una plantilla mixta. Una solución que funciona en una plataforma y no en la otra no es un sistema de credenciales, es una prueba piloto.
Pregúntale al proveedor qué plataformas admite, por escrito, y qué pasa con el personal cuyo teléfono no está en la lista.
El modo de fallo que el plástico no tiene
Una credencial con la batería agotada es una persona fuera de una puerta. El plástico no tiene batería ni software, y solo falla si se pierde o se estropea.
Los teléfonos además se actualizan, se cambian, se restauran y se reparan, y cada una de esas cosas puede acabar con una credencial en un momento que nadie había previsto.
Así que un sistema basado en el móvil necesita una respuesta documentada para quien está ante una puerta con el teléfono muerto, y esa respuesta suele implicar una tarjeta física guardada en algún sitio.
Lo que significa que el plástico no desaparece. Pasa a ser el recurso de reserva, en menor cantidad.
Convivir con los dos
La mayoría de los despliegues que salen bien usan los dos en vez de sustituir uno por el otro.
El móvil para la comodidad diaria de quien se apunte, tarjetas para visitas, contratas, personal sin un teléfono compatible, y cualquiera cuyo teléfono haya fallado.
Eso duplica los tipos de credencial que gestionar, que es un coste administrativo real, y elimina el punto único de fallo.
Decide el recurso de reserva antes del despliegue y no después de que la primera persona se quede fuera, porque la primera persona que se queda fuera es como un sistema basado en el móvil pierde a sus partidarios.
Preguntas frecuentes
¿Puedo copiar mi credencial en el móvil?
No instalando una aplicación. La mayoría de los sistemas de acceso comprueban algo que la credencial demuestra por hardware, y las credenciales en el móvil se emiten, no se copian.
¿Por qué algunos edificios admiten el móvil?
Porque su sistema se diseñó para ello y sus lectores lo esperan. Es una propiedad de la instalación y no del teléfono.
¿Y si alguien se queda sin batería?
Se queda fuera de la puerta. Cualquier despliegue serio conserva tarjetas físicas como reserva y documenta cómo conseguir una.
¿Sale más barato que las tarjetas?
Rara vez, una vez contados los lectores, las altas y la reserva en tarjeta. El argumento es la comodidad y no el coste.