¿Puede el NFC interferir con la carga inalámbrica?
Sí, en los dos sentidos. La carga inalámbrica y el NFC funcionan ambos con bobinas acopladas, a frecuencias distintas pero dentro de los mismos pocos centímetros de espacio. Una etiqueta encima de una bobina de carga es por lo general ilegible, y una etiqueta olvidada sobre una base puede estorbar la carga o calentarse.
El mismo espacio, frecuencias distintas
Las bases de carga trabajan a una frecuencia mucho más baja que los 13,56 MHz del NFC, y mueven vatios en lugar de microvatios. La especificación Qi, publicada por el Wireless Power Consortium, sitúa la frecuencia de trabajo entre 87 y 205 kHz.
Frecuencias distintas sugieren que se ignoran mutuamente, y sin embargo se estorban, porque el problema no es espectral. Consiste en que una bobina de carga es un conductor grande de muchas espiras situado justo donde una antena NFC necesita espacio libre, y una bobina junto a otra la desintoniza, sea cual sea la frecuencia a la que trabaje cada una.
Una etiqueta encima de una bobina de carga
Pegar una etiqueta en la parte trasera de un teléfono con carga inalámbrica es una de las formas más fiables de dejar una etiqueta ilegible, y una de las más intentadas.
La bobina de carga ocupa el centro de la trasera del teléfono, y ahí cerca vive también la antena NFC. Una etiqueta colocada ahí acopla a muy corta distancia con una bobina grande en vez de con el lector, y la lectura fracasa.
Lo mismo vale para una etiqueta sobre una base de carga o sobre cualquier superficie con una bobina debajo, incluidos algunos soportes de coche y peanas de escritorio.
Una etiqueta olvidada sobre una base
El caso inverso aparece menos y conviene conocerlo, porque puede causar daño.
Una base de carga entrega potencia real, y un objeto metálico o una bobina encima absorbe parte de ella en forma de calor. Los cargadores llevan una detección de objetos extraños que debe advertirlo y detenerse, y con objetos finos esa detección no es infalible.
Una tarjeta olvidada sobre una base activa puede calentarse. Que eso alcance una temperatura capaz de dañar el chip depende del cargador, de la tarjeta y del tiempo que pase ahí, y por eso merece la pena no dejar tarjetas sobre las bases, aunque la mayoría de esos episodios queden sin consecuencias.
Cómo evitar el choque
Si un teléfono debe llevar una etiqueta, ponla sobre la funda y no sobre el teléfono, claramente desplazada del centro, y comprueba después las dos cosas, la lectura de la etiqueta y la carga inalámbrica. Cuenta con moverla más de una vez.
Si una etiqueta debe vivir en una superficie que además carga: no lo hagas. Ponla al lado de la zona de carga y no encima, y acepta que unos centímetros de separación son toda la solución.
Y en un despliegue donde la gente deja los teléfonos sobre peanas o soportes, cuenta con que ocurrirá exactamente eso sin que nadie lo señale como causa. La queja dirá que la etiqueta ha dejado de funcionar, y el soporte no aparecerá.
Preguntas frecuentes
¿Puede la carga inalámbrica dañar una etiqueta NFC?
Por calentamiento es posible, por el campo en sí no, y frecuente no lo es. La detección de objetos extraños suele impedirlo, y el consejo práctico es sencillamente no dejar tarjetas ni etiquetas sobre una base activa.
¿Por qué mi teléfono deja de leer etiquetas en el soporte del coche?
O el soporte lleva una bobina de carga, o una placa metálica para la sujeción magnética. Los dos se sitúan sobre la antena, los dos impiden la lectura, y a menudo van juntos en el mismo producto.
¿Puedo usar etiqueta y carga inalámbrica en el mismo teléfono?
Sí, si la etiqueta queda desplazada respecto de la zona de carga, normalmente hacia un borde de la funda. Encontrar un sitio que cumpla las dos cosas exige probar, y conviene hacerlo antes de pegarla.
¿Estorba el NFC a la carga, o solo al revés?
Se dan los dos sentidos. Una etiqueta sobre una base puede perturbar la detección del cargador, y una bobina de carga desintoniza una etiqueta que tenga al lado. En la práctica, lo segundo es mucho más veces el motivo de queja.