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Idioma: ES

¿Qué necesita un comercio para cobrar sin contacto con un móvil?

Un proveedor de servicios de pago, y una aplicación construida sobre el marco de la plataforma pensado para ello. El móvil sustituye al material del terminal y hereda todo lo que venía con un terminal: certificación, una autorización de la plataforma, y un aparato que hay que mantener al día.

El móvil como lector

Esta es la imagen invertida del resto de la sección. En vez de presentar una tarjeta, el móvil está leyendo una, que es el modo lector grabador aplicado a una tarjeta de pago.

Apple lo documenta como Tap to Pay on iPhone en el marco ProximityReader, que permite a un iPhone hacer de terminal de punto de venta sin material adicional, y que además lee pases de fidelización de la cartera en la misma sesión.

El equivalente existe en la otra plataforma a través de proveedores de pago y no como marco general, y la forma de los requisitos es la misma en cualquier caso.

Sigue haciendo falta un proveedor

La documentación de Apple es explícita: usar el marco exige coordinarse con un proveedor de servicios de pago participante que esté certificado en el nivel más alto de pruebas de pago, y una autorización solicitada a Apple antes de que la aplicación pueda integrarlo.

Así que el móvil quita una pieza de material del mostrador y no quita nada de la cadena contractual. La entidad adquirente, el proveedor, las comisiones y la liquidación siguen todos ahí.

La documentación indica además que Tap to Pay on iPhone sigue la norma PCI CPoC, que es la norma de seguridad escrita para aceptar pagos sin contacto en un aparato corriente, con núcleos de pago certificados y una interfaz definida.

Qué impone el marco

Una lectura cada vez, desde una sesión obtenida después de configurar el aparato. No hay manera de sondear tarjetas en segundo plano ni de tener dos lectores a la vez en un aparato.

Una manera de capturar un código cuando la operación lo exija, que es la parte que la gente supone imposible en un móvil.

Un modo de guardar y enviar después, que permite a un aparato cobrar mientras no alcanza al proveedor y mandar el lote más tarde. Esa es la función que necesita de verdad un puesto de mercado o un reparto, y está documentada en vez de improvisada.

Y una fecha publicada a partir de la cual la versión actual del sistema deja de aceptarse para cobrar, que expone la propia sesión. Un móvil de comercio que nunca se actualiza deja de poder cobrar, por diseño.

Qué significa en un comercio

El ahorro es el terminal y su mantenimiento, no la economía del pago. Quien compare esto con un terminal por precio debería comparar comisiones de proveedor y no material.

El móvil pasa a ser equipo de caja: necesita batería durante un turno, una funda que sobreviva a un mostrador, y una política de actualización, porque el marco se negará a funcionar sobre un sistema que se ha quedado atrás.

Y la experiencia de quien compra es la que decide la adopción: un móvil tendido por encima de un mostrador es menos evidente que un terminal, así que dile a la gente dónde acercarlo, que es lo que cubre la página de la señalización y que vale para alguien del personal sosteniendo un móvil tanto como para una etiqueta en una pared.

Preguntas frecuentes

¿Puede cobrar cualquier móvil?

No. Hace falta un aparato admitido, una aplicación construida sobre el marco de la plataforma, y un proveedor de servicios de pago certificado para ello.

¿Sustituye al proveedor de pago?

No. Sustituye al material del terminal. La entidad adquirente, el proveedor, las comisiones y la liquidación no cambian.

¿Puede pedir un PIN?

El marco documenta una manera de capturar un código cuando una operación lo exige, así que un pago por encima del tope no se rechaza automáticamente.

¿Qué pasa si el móvil no se actualiza nunca?

Deja de poder cobrar. La sesión expone la fecha a partir de la cual la versión actual del sistema ya no se acepta.