¿Cómo autentican las marcas sus productos con NFC?
Un chip que demuestra que guarda una clave, un servicio que verifica la prueba, y una forma de que un cliente llegue a ese servicio. La debilidad inevitable es que el chip se atestigua a sí mismo: demuestra que la etiqueta es auténtica, y no dice nada del objeto al que está pegada.
Las tres partes
Un chip que se autentica, aplicado al artículo o integrado en él durante la fabricación.
Un servicio que guarda el material de clave correspondiente y un registro de qué etiquetas se emitieron, capaz de juzgar una prueba y decir sí o no.
Una vía para el cliente: un toque que alcance el servicio, a través de una página o de una aplicación, y devuelva una respuesta que esa persona entienda.
Cada parte está disponible y ninguna es exótica. Montar las tres, y mantenerlas funcionando durante la vida del producto, es el trabajo.
El hueco del medio
El chip demuestra el chip. Nada del intercambio se refiere al bolso, a la botella o a la pieza de repuesto.
Así que un falsificador con acceso a etiquetas auténticas tiene una falsificación que funciona, y la criptografía no ha intervenido en ningún momento. Entre las fuentes de etiquetas auténticas están las devoluciones, el material dañado, los excedentes de fábrica y los envases que la gente tira.
No es una debilidad teórica. Es adonde va la atención una vez que el chip en sí queda fuera de alcance, y cualquier programa que no lo haya considerado ha considerado solo la mitad fácil.
Cerrarlo hasta donde se cierra
Ata la etiqueta al artículo de forma que retirarla la destruya, que es lo que hace una construcción inviolable y para lo que sirve de verdad.
Anota qué identificador pertenece a qué artículo, para que una etiqueta válida en el sitio equivocado sea detectable en vez de invisible.
Vigila el patrón y no la comprobación aislada: la misma etiqueta verificada en dos países en un día es una señal que ninguna función de chip habría producido.
Controla las etiquetas como inventario. El material sin emitir, las devoluciones y los descartes son el suministro, y un programa que no los contabiliza tiene una fuga.
Qué afirmar con honestidad
Que la etiqueta es auténtica y la emitiste tú. Eso es demostrable y merece decirse.
No que el producto sea auténtico, cosa que la etiqueta no puede establecer, y afirmarlo invita exactamente al ataque que funciona.
Dile al cliente qué significa un resultado positivo y qué no, porque un cliente que crea que un tic verde certifica el objeto es un cliente al que estafarán con confianza.
Y decide por adelantado qué pasa con un resultado negativo, porque la respuesta determina si todo esto es un control o una decoración.
Preguntas frecuentes
¿La autenticación demuestra que el producto es real?
No. Demuestra que la etiqueta lo es. Una etiqueta auténtica aplicada a una falsificación vence al esquema sin romper ninguna criptografía.
¿De dónde sacan los falsificadores etiquetas auténticas?
De devoluciones, material dañado, excedentes y envases tirados. Controlar las etiquetas como inventario importa tanto como el chip.
¿Qué cierra el hueco?
Una construcción inviolable que destruya la etiqueta al retirarla, un registro de qué etiqueta pertenece a qué artículo, y vigilar patrones en vez de comprobaciones aisladas.
¿Qué hay que decirle al cliente?
Que la etiqueta es auténtica y la emitiste tú. Afirmar que el producto está certificado invita al ataque que de verdad funciona.