¿Se pueden usar etiquetas NFC para abrir puertas?
Los sistemas de acceso usan la misma radio en la misma frecuencia, y otro tipo de tarjeta. Una etiqueta que puedes escribir tú lleva datos públicos que cualquiera puede leer, lo que la convierte en un rótulo. Una puerta necesita algo que demuestre que es auténtico.
La misma radio, otra tarjeta
Las credenciales de acceso y las etiquetas corrientes funcionan en la misma frecuencia y las lee el mismo tipo de equipo. Esa capa de radio compartida es la razón de que se den por intercambiables.
Por encima de esa capa divergen por completo. Una etiqueta corriente guarda contenido y se lo entrega a quien lo pida. Una tarjeta de acceso responde a un desafío del lector y demuestra que tiene una clave sin revelarla.
Una es un rótulo. La otra es una credencial. La radio es lo único que tienen en común.
Qué compra esa diferencia
Prueba en vez de afirmación. Un lector puede distinguir una tarjeta auténtica de algo que presenta el mismo número, porque solo la auténtica sabe responder al desafío.
Emisión controlada. Las tarjetas se producen en condiciones controladas con claves que tiene el operador, en vez de escribirlas cualquiera con un teléfono.
Revocación que funciona, porque el sistema decide qué puede hacer cada tarjeta y puede retirarla de forma centralizada.
Y un registro de auditoría que significa algo, porque una entrada anotada contra una tarjeta es prueba de que la tarjeta estuvo allí y no de que un número lo estuvo.
Cuándo basta una etiqueta corriente
Cuando la puerta no es lo importante. Una etiqueta que abre una sala de reuniones ya accesible a todo el edificio añade comodidad sin añadir seguridad.
Cuando la consecuencia de una entrada no autorizada es baja: un aparcamiento de bicicletas, un armario de material, un taller compartido dentro de un recinto ya protegido.
Cuando la etiqueta dispara algo en vez de autorizarlo, como registrar que se ha usado una sala.
En los tres casos, di claramente que es comodidad y no control de acceso, para que nadie dé por supuesta después una propiedad de seguridad que nunca estuvo ahí.
Qué implica de verdad un proyecto de acceso
Lectores, cableado, herrajes de puerta, una controladora y un sistema de gestión, de los cuales las tarjetas son la parte más pequeña.
Un proceso de gestión de claves, porque todo el modelo de seguridad descansa en claves que hay que generar, custodiar y llegado el momento rotar.
Procedimientos para altas, bajas y tarjetas perdidas, que son organizativos y no técnicos y que deciden si el sistema funciona en la práctica.
Y una relación con un proveedor que durará más que la instalación, porque los sistemas de acceso se cambian en la escala de la década y no en la del ciclo de un producto.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar etiquetas NFC corrientes en las puertas de la oficina?
Solo donde la puerta no proteja nada que importe. Una etiqueta lleva contenido público y no puede demostrar que es auténtica.
¿La credencial de mi edificio es una etiqueta NFC?
Usa la misma radio y es otro tipo de tarjeta, construida para autenticarse y no para guardar contenido.
¿Puedo añadir etiquetas a un sistema de acceso existente?
Solo si el sistema las acepta, y la mayoría no lo hace por buenas razones. Pregúntaselo al integrador en vez de dar por hecho que basta con la radio.
¿El acceso por NFC es menos seguro que una llave?
Un sistema bien especificado es bastante mejor, porque revoca al instante y registra quién pasó por dónde. Una etiqueta corriente es peor que una llave.