Pegatina, tarjeta, llavero o disco: ¿qué formato?
Decide el objeto. Una pegatina para una superficie plana que no se va a manosear, una tarjeta para algo que se lleva y se presenta, un llavero o un disco para lo que reciba maltrato. El sitio cuenta más que el aspecto, porque la antena llena la etiqueta y la antena es lo que fija la distancia de lectura.
Las cuatro formas comunes
| Forma | Fuerte | Débil | Encaja en |
|---|---|---|---|
| Pegatina o etiqueta adhesiva | La más barata, la más fina, imprimible | Frágil al manosearla, depende del adhesivo | Superficies planas, carteles, equipos |
| Tarjeta | La antena más grande que cabe en un bolsillo | Rígida, necesita cartera o funda | Tarjetas de visita, credenciales |
| Llavero | Resistente, con agujero, difícil de perder | Antena pequeña, poco alcance | Llaveros, identificación de herramientas |
| Disco o ficha | Sellado, a menudo atornillable | Más grueso, visualmente evidente | Maquinaria, puntos a la intemperie |
Dos más aparecen lo bastante como para nombrarlas. Un inlay es la etiqueta desnuda antes de encapsularla, que se vende para embeberla en otro producto. Una etiqueta para metal es cualquiera de las anteriores construida con una capa aislante para que sobreviva a una superficie conductora.
Qué decide entre ellas
A qué va pegada la etiqueta va primero. Una superficie plana y limpia admite una pegatina, una curva o texturada normalmente no, y el metal solo admite una etiqueta construida para él.
Si se manosea va segundo. Todo lo que se toca a diario se desgasta por los bordes y se levanta por las esquinas, lo que descarta una etiqueta de papel por bien que lea.
Si se lleva encima va tercero. Una tarjeta vive en una cartera, un llavero en un llavero, y una pegatina en ninguno de los dos.
Por qué el sitio le gana a la preferencia
La antena es una bobina que ocupa casi toda la etiqueta, así que el contorno que elijas es prácticamente la antena que tienes. Una etiqueta del tamaño de una tarjeta lee a una distancia a la que una pegatina redonda pequeña no se acerca.
Eso vuelve la cuestión del tamaño funcional y no estética. Elegir una etiqueta pequeña y elegante para una instalación pública es elegir una etiqueta que la gente tiene que tocar con precisión, y una parte de ella no lo hará.
Coge la más grande que el objeto permita con holgura. El alcance ganado así no cuesta nada una vez fijado el objeto.
El error habitual
Elegir la forma en la fotografía de un catálogo y descubrir la superficie después.
El orden que funciona es el inverso: identifica la superficie, el manoseo y el espacio, y después elige la forma que sobreviva a los tres. El catálogo es donde acabas, no donde empiezas.
El segundo error es comprar un formato para un despliegue que tiene tres clases de sitio. Un cartel, la carcasa de una máquina y un mostrador de recepción son problemas distintos, y una sola etiqueta rara vez los resuelve todos bien.
Preguntas frecuentes
¿El formato cambia la compatibilidad?
No. La compatibilidad sigue al tipo de etiqueta del NFC Forum, que es una propiedad del chip. El mismo chip aparece en pegatinas, tarjetas y llaveros.
¿Qué formato lee más lejos?
La tarjeta, entre las formas que caben en un bolsillo, porque lleva la antena más grande. Un disco industrial grande puede ganarle, y a ninguno de los dos lo limita el chip.
¿Puedo embeber una etiqueta dentro de mi propio producto?
Para eso están los inlays. Son la antena y el chip desnudos sobre un soporte fino, pensados para plastificarse o moldearse dentro de otra cosa.
¿Una etiqueta más gruesa es más duradera?
Normalmente sí, porque el encapsulado protege la antena de arrugarse. El grosor aleja además un poco la antena del lector, lo que cuesta algo de alcance.