¿Cuántos registros caben en una etiqueta, y cuántos convienen?
Los que quepan en la memoria, que en una etiqueta de consumo corriente son un puñado como mucho. La pregunta mejor es cuántos conviene usar, y la respuesta es casi siempre uno. Cada registro añadido cuesta bytes, algo de tiempo de lectura, y aumenta la posibilidad de que se actúe sobre el equivocado.
El límite real
No hay un máximo fijo en el formato. El límite es la memoria, y en las etiquetas pequeñas que compra la mayoría de los despliegues llega enseguida, porque cada registro lleva su propia cabecera antes de cualquier contenido.
En la práctica, una etiqueta de consumo corriente lleva una dirección web con holgura, dos registros cortos con estrecheces, y rechaza un tercero. La cifra exacta depende del chip y de lo largo que sea tu contenido.
Lo que cuesta cada registro
Tres cosas, y solo la primera es evidente.
Bytes, porque todo registro lleva una cabecera antes de su carga útil. Tiempo, porque leer es un intercambio por turnos y cada registro añade bytes de cabecera que el lector debe leer bloque a bloque. Y ambigüedad, porque la plataforma tiene que decidir sobre qué registro actuar, y su elección puede no ser la tuya.
Ese tercer coste es el caro. Una etiqueta con tres registros donde el teléfono actúa sobre el equivocado es una etiqueta que falla aparentando funcionar.
Cuándo varios son de verdad útiles
Dos situaciones lo justifican, y son más estrechas de lo que la tentación sugiere.
Reserva deliberada: un registro principal sobre el que una plataforma actúa, más un registro de texto sin formato para que aparezca algo legible allí donde el principal se ignora. Eso merece los bytes en cualquier cosa que se ponga en manos del público.
Metadatos legibles por máquina junto a una acción para la persona: una URL más un registro de tipo externo que reconozca tu propia aplicación. El teléfono actúa sobre la URL, y tu software encuentra el registro añadido y hace algo más.
Lo que no lo justifica es ofrecer al lector una elección. Ninguna de las dos plataformas presenta un menú de registros, así que una etiqueta con una URL, un número de teléfono y una dirección de correo no da al usuario tres opciones. Le da la que el sistema haya escogido.
La regla que seguir
Un registro, salvo que sepas nombrar la razón del segundo. Si la razón es una reserva, pon el registro principal primero y la reserva detrás, porque el orden decide cuál gana.
Y si te descubres queriendo cuatro registros para cubrir cuatro casos, a la etiqueta se le está pidiendo el trabajo de una página web. Pon un enlace en la etiqueta y los cuatro casos detrás, donde además podrán corregirse más tarde.
Preguntas frecuentes
¿Un teléfono me mostrará todos los registros de una etiqueta?
Una herramienta de lectura los lista todos. El sistema operativo, actuando sobre una etiqueta sin herramienta, elige por lo general uno y actúa, sin mostrar nada de los demás.
¿Puedo poner una URL y una vCard en la misma etiqueta?
Las dos caben en una etiqueta lo bastante grande, y solo se actuará sobre una. Si la idea es compartir datos de contacto con una reserva, una URL que apunte a una página de contacto es más fiable que dos registros compitiendo.
¿Un registro de más hace el toque perceptiblemente más lento?
Ligeramente, y es medible más que espectacular. La razón son los bytes de cabecera de más que añade cada registro, leídos bloque a bloque, porque los intercambios NFC son estrictamente por turnos.
¿Cómo sé cuántos registros caben?
Lee la etiqueta con una herramienta que informe del espacio libre, y compáralo con lo que piensas escribir. Estimarlo desde la capacidad anunciada se pasa de largo, porque la estructura y las cabeceras se descuentan antes.