¿Cómo se hace una etiqueta de Wi-Fi para un alquiler turístico?
Con una tarjeta en vez de una pegatina, en la red de invitados, y con todo impreso en esa misma tarjeta. Los huéspedes llegan cansados, a menudo sin cobertura móvil, con un teléfono que no puedes prever, y la etiqueta es la comodidad y no el mecanismo.
Da por hecha la peor llegada
Tarde, cansados, con maletas, en una habitación que no conocen, y quizá sin cobertura móvil porque están en el campo.
Esa persona no va a investigar una pegatina sin identificar, no va a descargar nada, y se rendirá enseguida.
Así que el diseño tiene que funcionar en un vistazo y un gesto, con un recurso impreso que no necesite ni lo uno ni lo otro.
Todo lo demás de esta guía se deriva de esa llegada.
Una tarjeta, no una pegatina
Una tarjeta se puede coger, acercar al teléfono y llevarse al sofá. Una pegatina en una pared obliga al huésped a llevar el teléfono hasta ella.
Lleva el nombre de la red y la contraseña impresos en el mismo objeto, que es lo que usará la mayoría de los huéspedes.
No deja residuo en los muebles, cosa que importa en una propiedad que no quieres que se marque.
Y se sustituye en segundos cuando cambia la contraseña, en vez de despegarla de una pared.
Usa la red de invitados
Comparte una red que llegue a internet y a nada más. Los huéspedes no necesitan ver la televisión, la impresora ni tu almacenamiento.
Además significa que una contraseña en una tarjeta en una habitación que ocupan desconocidos es la contraseña de algo que vale poco.
Cámbiala entre temporadas y no entre huéspedes, que es un compromiso razonable entre la seguridad y el coste físico de reescribir.
Y usa una contraseña que no uses en ningún otro sitio, porque la van a fotografiar.
Que aguante una temporada
Imprime con claridad y a un tamaño que se lea sin gafas. Es lo más útil que hay en la tarjeta.
Di qué hace la etiqueta y que funciona en teléfonos Android, para que un huésped con iPhone lea los datos impresos en vez de concluir que está estropeada.
Plastifícala o usa una tarjeta resistente, porque la va a manejar todo el que se aloje.
Y deja una de repuesto en la vivienda. Una tarjeta que desaparece entre dos huéspedes deja a la siguiente llegada sin nada.
Preguntas frecuentes
¿La etiqueta debe ir pegada a la pared?
Una tarjeta suele ser mejor. Se puede acercar al teléfono, lleva los datos impresos, y no deja marca en los muebles.
¿Funcionará para todos los huéspedes?
La etiqueta no, porque un iPhone no actúa de la misma forma sobre un registro de Wi-Fi. Los datos impresos en la misma tarjeta sirven a todo el mundo.
¿Cada cuánto hay que cambiar la contraseña?
Entre temporadas es un compromiso razonable, porque cambiarla significa reescribir físicamente la etiqueta.
¿Y si un huésped no tiene señal?
Es frecuente en propiedades rurales y es la razón de que las credenciales vayan en la tarjeta y no detrás de un enlace.