¿Qué sobrevive cuando cambias de teléfono?
Las etiquetas sobreviven siempre, porque son plástico con unos bytes. Las rutinas sobreviven solo si nunca estuvieron en el teléfono. Esa distinción se hace al construir la primera y se nota años después, al sustituirlo.
Las etiquetas sobreviven
A una etiqueta no le afecta un cambio de teléfono. Lleva lo que llevaba, se lee igual, y no necesita nada.
Salvo que estuviera bloqueada se puede reescribir, y si lleva una dirección puede que ni eso haga falta.
Así que la capa física de tus automatizaciones es la parte duradera, que es lo contrario de lo que la gente espera cuando se le muere un teléfono.
Qué decide el resto
Las rutinas configuradas dentro de una aplicación del teléfono se van con el teléfono. Algunas aplicaciones ofrecen una copia de seguridad, y restaurarla en un aparato de otro fabricante con frecuencia no funciona.
Las etiquetas con una dirección que actúa siguen funcionando de inmediato, porque nada de ellas vivía en el teléfono.
Las escenas de un sistema doméstico quedan intactas, porque el teléfono solo pedía.
El patrón es constante: lo que vivía en el teléfono muere con el teléfono, y lo que vivía en otro sitio no.
Qué implica un cambio de teléfono
Encontrar todas las etiquetas, que es el paso que nadie puede hacer de memoria al cabo de un año.
Averiguar qué se suponía que hacía cada una, cosa más difícil de lo que parece cuando la etiqueta está vacía y la rutina ha desaparecido.
Reconstruir cada rutina, en un sistema de automatización que puede funcionar de otra forma en el aparato nuevo.
Y probar cada una, en los cuatro estados en los que fallan las rutinas.
Casi todo el mundo hace dos de estas cosas y abandona el resto, que es como una casa acaba con etiquetas que nadie sabe identificar.
Qué hacer ahora
Anota qué etiqueta está dónde y qué hace. Una línea cada una, guardada donde vayas a encontrarla.
Identifica físicamente las etiquetas cuando puedas, para que una etiqueta desconocida en una pared sea al menos identificable.
Prefiere las direcciones a la configuración del lado del teléfono para todo lo que pretendas conservar, asumiendo que da más trabajo montarlo.
Y no bloquees nunca una etiqueta que uses para una rutina, para que reconstruirla siga siendo posible.
Preguntas frecuentes
¿Necesito etiquetas nuevas con un teléfono nuevo?
No. A las etiquetas no les afecta y se pueden reescribir salvo que estuvieran bloqueadas.
¿Se trasladan mis rutinas?
Solo si no estaban guardadas en el teléfono. Existen copias de seguridad de aplicación y fallan con frecuencia entre fabricantes.
¿Y las escenas domésticas?
Intactas, porque viven en el sistema doméstico y el teléfono solo las pedía.
¿Qué debería hacer hoy?
Anotar qué etiqueta está dónde y qué hace. Cuesta minutos ahora y horas después.